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Sobre mí

Fayna Curbelo

Primero vivo. Después comprendo. Y cuando puede ser útil, lo comparto.

Soy comunicadora, formadora y mentora, y creadora de La Otra Mirada y del Método VIDA.

Acompaño a mujeres que atraviesan momentos de cambio, conflicto, redefinición o toma de decisiones, y llevo conferencias y talleres a empresas e instituciones.

Mi trabajo nace de una búsqueda que ha atravesado buena parte de mi vida personal y profesional: comprender por qué, aun sabiendo tantas cosas, podemos seguir reaccionando de formas que nos alejan de cómo realmente queremos vivir.

Retrato cercano de Fayna Curbelo sonriendo, con blusa blanca y collar dorado.

Ha trabajado con

RTVE, TVCanaria, El Corte Inglés, CEAR, Madrid Digital, Cámara de Comercio de Tenerife, Cabildo de Lanzarote

+600
personas acompañadas en procesos individuales
+1.000
acciones formativas desde 2010
18 años
en televisión y radio

01Todo empezó con una pregunta

Fayna Curbelo mira pensativa hacia arriba mientras sostiene una taza entre las manos.

¿Por qué, sabiendo lo que sabemos, seguimos reaccionando y repitiendo los viejos patrones? ¿Por qué nos cuesta tanto cambiar?

Podemos comprender nuestros patrones, saber de dónde viene un miedo, reconocer que necesitamos poner un límite o tener clarísimo qué nos gustaría hacer de otra manera. Y, sin embargo, cuando llega el momento real, volver a reaccionar como siempre.

Esa paradoja ha atravesado mi propia vida y también muchos de los procesos que he acompañado.

Con el tiempo empecé a interesarme cada vez menos por acumular respuestas y cada vez más por comprender qué ocurre entre lo que sabemos y lo que realmente hacemos cuando la vida nos toca de verdad.

Esa búsqueda me llevó a otra pregunta: ¿Desde dónde estoy mirando esto?

Porque nuestra experiencia no está formada únicamente por lo que ocurre. También intervienen la interpretación, nuestra historia, nuestras expectativas, nuestros miedos y los automatismos desde los que aprendimos a responder.

De ahí nació La Otra Mirada: no como una teoría nueva, sino como una disposición que practico en mi propia vida. Detenerme antes de convertir mi primera interpretación en toda la verdad y preguntarme si hay otra manera de mirar lo que estoy viviendo.

Y de la necesidad de llevar esa consciencia a una práctica concreta nació el Método VIDA:

Ver · Integrar · Decidir · Actuar

Una estructura para introducir consciencia entre aquello que sucede y la respuesta que elegimos dar.

02Una trayectoria que une mundos

A los 19 años empecé a dirigir una importante academia de danza en Lanzarote, coordinando un equipo de 18 profesores. Al mismo tiempo me formé como bailarina y profesora, y competí durante varios años en campeonatos europeos de baile de salón, obteniendo distintos títulos.

A los 20 años llegó otro de los grandes hilos de mi vida: la comunicación. Una entrevista televisiva acabó convirtiéndose en una oportunidad profesional y abrió una etapa de casi dos décadas vinculada, de forma intermitente, a la televisión, la radio y los medios de comunicación.

En 2008, tras una profunda crisis empresarial que removió muchas de mis certezas, me trasladé a Tenerife con mis hijos. Empezaba una búsqueda mucho más honda sobre la experiencia humana, y en 2009 conocí Un Curso de Milagros, que transformó mi manera de entender la percepción, el conflicto, la responsabilidad y el perdón.

En 2010, estando en uno de los mejores momentos de mi carrera como presentadora de televisión, decidí dejarlo. Sentía que tenía algo diferente que comunicar. Seguí vinculada a los medios durante varios años más, mientras construía otro camino.

Después llegaron años de formación, desarrollo humano y enseñanza. Me formé como life coach y formadora de formadores, participé en programas y encuentros con referentes internacionales y empecé a crear mis propias experiencias formativas. Ese trabajo tomó forma empresarial en el Instituto de Formadores Internacionales, donde fui formadora principal.

Más tarde llegó otra pausa, otra redefinición y, en 2018, el regreso a mi marca personal.

Hoy veo todas aquellas etapas de una manera diferente:

Fayna Curbelo sentada con las piernas cruzadas en un sofá claro, con una taza entre las manos.

No eran caminos separados.
Estaban construyendo una misma mirada.

03Cuerpo, mente y práctica: una misma unidad

Durante muchos años profundicé en la mente, la percepción y la consciencia. Con el tiempo empecé a integrar de forma mucho más profunda el cuerpo y la biología. No porque los considere algo separado, sino precisamente al contrario: mente, cuerpo y espíritu son dimensiones de una misma unidad que se comunica, se expresa y se informa constantemente.

El agotamiento que atravesé en una etapa posterior de mi vida me hizo prestar todavía más atención a esa relación. Desde 2012 he ido profundizando en distintos enfoques de bienestar integrativo, regulación emocional y dimensión corporal de la experiencia, y actualmente continúo cursando un máster en Medicina Integrativa.

El error, para mí, no está en mirar la mente. Está en fragmentar aquello que funciona como una unidad.

Por eso hoy no me interesa elegir entre mente y cuerpo, ciencia y consciencia, razón y espiritualidad, o empresa y vida. Me interesa comprender cómo se relacionan.

Hay una práctica a la que vuelvo una y otra vez desde 2009: el perdón. Lo llamo Perdón Integrativo, porque para mí implica revisar la percepción sin utilizar lo espiritual para escapar de lo humano. Incluye lo que siento, el cuerpo, la mente, los hechos, la relación y los límites que pueden ser necesarios.

Perdonar no significa justificar, negar el dolor ni tolerar aquello que necesita un límite. Significa estar dispuesta a revisar la mirada que me mantiene atrapada en el juicio, la separación o el sufrimiento. Parte de una idea que ha sido fundamental en mi camino: nada de lo que vivo está separado de mí. No para culparme por lo que ocurre ni para cargar con las decisiones de otros, sino para usar mi experiencia como un lugar desde donde observar, comprender, integrar y recuperar la paz.

Una rama seca recortada frente al mar en calma y un cielo suave.

El perdón no cambia necesariamente lo que ocurrió.
Puede cambiar desde dónde me relaciono con ello.

04Lo que verdaderamente me importa

Existe un sufrimiento añadido que muchas veces fabricamos alrededor de lo que duele.

No creo en una vida sin dolor, problemas o incertidumbre. Pero sí creo que existe un sufrimiento añadido que fabricamos cuando quedamos atrapados en nuestras interpretaciones, en nuestros automatismos o en el intento de controlar lo que no podemos controlar.

Ese sufrimiento inútil es uno de los grandes motivos de mi trabajo. Si comprender, cuestionar y ampliar nuestra consciencia sirve para algo, para mí tiene que servir también para esto: para dejar de añadir sufrimiento allí donde quizá ya había suficiente dolor.

Hoy escribo, comunico, doy conferencias, creo programas y acompaño procesos individuales y grupales, especialmente a mujeres que atraviesan momentos de cambio, conflicto, redefinición o toma de decisiones.

No me interesa decirle a nadie cómo debe vivir. Me interesa crear espacios donde pueda comprender mejor lo que está viviendo, recuperar criterio y ampliar su capacidad de elegir conscientemente.

Fayna Curbelo sonríe mientras trabaja con un portátil en el sofá, junto a una planta.
La conversación por Zoom con Fayna, la sentí tan cercana… era como sentir que creía en mí, incluso a pesar de mis dudas… Me sentí vista y valorada.
Ángeles de la Flor

Primero vivo. Después comprendo. Y cuando puede ser útil, lo comparto.